Mi primer batido verde

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Acabamos de empezar un nuevo mes, ¡fantástico! Un momento perfecto para mejorar un nuevo hábito. Ya hablé ayer sobre mi nuevo reto de hacer ejercicio cada día, un día pesas y al día siguiente bicicleta o carrera, y así. Pues ayer también, coincidiendo con el primer día de agosto, comenzamos con el menú diario (no me motiva nada la palabra dieta) que plantean en el libro que me acabo de leer.

Hasta ahora, he seguido desde abril el plan de adelgazamiento de entulinea con muy buenos resultados: 18 kilos perdidos en 16 semanas. Estoy muy contenta, pero me faltaba algo que me ayude a tonificar. En el libro del que hablo he encontrado lo que buscaba: unas pautas para combinar la alimentación adecuada al ejercicio y unas tablas de ejercicios específicas para quemar grasa. (Que conste que no me pagan por hacerle publicidad xD)

Total, que mes nuevo, alimentación nueva. La “fase de ataque” del nuevo plan durará 30 días, así que para finales de agosto podré evaluar los resultados.

Para mí, los desayunos eran los que más me echaban para atrás, porque yo he sido toda la vida de mi vaso de leche con Nesquik y mi tostada con margarina y mermelada. A mí lo de los desayunos salados… pssss… como que no. Sin embargo, aunque no digo que sea imprescindible, me remito al libro de marras, y resulta que hay que alimentarse mucho mejor de buena mañana. Sobre todo, meter verdura y fruta.

Así que ahí va el desayuno de ayer mañana (el de la foto): batido verde con melocotón y espinacas y tortita de avena con claras de huevo y leche desnatada.

La tortita salió bien rica porque además la harina de avena viene con un ligero sabor a cacao que agradezco, por aquello de desayunar dulce. Es como un crêpe. El batido no salió tan apetitoso, aún hay que pillarle el tranquillo a las cantidades. Quedó excesivamente espeso y demasiada cantidad. Como lo hizo mi maridín, no me puedo quejar, jejeje (¡encima de que lo tenía preparado cuando me levanté!) Le echó media bolsa de espinacas frescas de Mercadona (creo que serían unos 150g) y 4 melocotones (¡¡cuatro!!), y agua fría. Normal que saliera para 4 vasos… Pero dice que es la receta que encontró por Internet… La próxima vez, menos espinacas, y menos melocotones, esta vez pelados, que por incluir más fibra los echamos sin pelar y la textura no me gustó nada. Aún así, nos lo tomamos todo (él más que yo) y pensamos repetir hasta cogerle el gustillo.

Si en una semana no nos hemos acostumbrado o no conseguimos que nos salgan apetitosos los batidos verdes, pasaremos al plan B, que es meter las verduras en otro formato (en un revoltillo con huevo, por ejemplo) y comerse la fruta aparte… Pero lo cierto es que me parece más práctico lo del batido.

¿Tienes alguna sugerencia de batidos verdes? (O green smoothies, que suena más de moda 😛 )

Plural: 6 Comentarios Añadir valoración

  1. ELSA dice:

    El batido no me motiva nada jejejeje pero está bien que hagáis nuevas pruebas y seguro que ajustando cantidad y textura acabáis por darles el puntito.
    Está muy bien que puedas hacerlo en compañía de tu marido, que eso motiva mucho y da para muchos temas de conversación.
    Y lo de las pesas, chapó. Te va a ir genial con esa combinación de ejercicios.
    Millones de besos

    1. Varda dice:

      Después de unas cuantas pruebas, ya le hemos cogido el gustillo a lo del batido… ¡Que dure, jeje!
      Un besico, Elsa. Gracias por leerme.

  2. Naye dice:

    Que bien, del batido verde hace un tiempo lo tomaba pero era con nopal, apio, perejil, piña y jugo de toronja la verdad a mi si me gustaba, solo que solo se debe tomar por temporadas y como se lleva tiempo prepararlo x la mañana, lo deje espero volver a retomarlo.

    Saludos XOXO

    1. Varda dice:

      La verdad es que ya me he acostumbrado y como está fresquito viene estupendamente para empezar el día. ¿Por qué dices que sólo se debe tomar por temporadas? :S
      Gracias por pasarte por aquí 😉
      Un besico

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