El misterio del momento

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Hay momentos en los que algo que antes costaba horrores, de repente es súper sencillo. Y hay momentos en los que algo que antes hacías sin esfuerzo, de repente parece imposible.

Al menos así me he sentido yo últimamente. Después de un año con buenos hábitos en el que yo misma le decía a la gente que perder peso no me había costado esfuerzo, que comer sano, variado y ligero era para mí un nuevo hábito adquirido ya, he pasado unos meses en los que he vuelto a experimentar esos deseos terribles de comer dulce, harinas refinadas, etc. Me he dado más de un atracón y encima no saco tiempo para hacer ejercicio.

¿Resultado? Pues bajón. Y no de peso.

Me fastidia, porque soy una persona súper feliz y gracias a Dios no me puedo quejar de nada. La vida es un regalo y me gusta disfrutarla. Por eso esta tontería me fastidia. Por tontería me refiero a no haber sido capaz de mantenerme en mi peso saludable y haber engordado considerablemente en las últimas semanas. Sí, es cierto, septiembre empezó bien, pero aquello me duró una semana. Hoy estoy en 73,9 kilos. Y me siento inflada y pesada.

No quería escribirlo porque supone reconocer un fracaso para mí. Pero, oye, si decidí compartir mi viaje hacia una vida sana, también quiero compartir que a veces una tropieza y se vuelve a levantar, ¿no? 🙂

¿No os ha pasado que ya una vez que habéis recuperado un par de kilos pensáis “no hay nada que hacer”?

Si te ha pasado o te está pasando, te digo (y me digo): ¡Arriba esos ánimos! ¡¡Lo que cuenta son las acciones!!

Mi día de pesaje siempre era los martes, pero de momento lo voy a pasar a los lunes porque hoy es para mí otro nuevo comienzo. Sí, otro más. Nunca te canses de volverlo a intentar, sea comer sano, perder peso, hacer ejercicio o perseguir tu sueño, sea el que sea. Si fallas 2.000 veces, ¡vuelve a comenzar 2.001! 😀 Rendirse, NUNCA.

Hoy vuelvo al gimnasio porque he decidido dejar de ponerme excusas. Sé lo que me conviene.

¡¡Feliz comienzo de semana!!

Plural: 4 Comentarios Añadir valoración

  1. Curvitas dice:

    Venga, Varda, anímate, porque si alguien sabe cómo va esto, eres tú.
    Has perdido mucho peso, lo has hecho genial y, simplemente, bajaste la guardia. Ese es el problema: confiarse.
    Piensa en hacer bien la siguiente comida, y luego la siguiente, hasta que vuelva a ser tu rutina. No te lamentes por lo sucedido, coge impulso y adelante. Ya no mires más atrás. Yo estoy aquí y todos te apoyamos.
    Un abrazo enorme.

  2. evie dice:

    ¡Mucho ánimo, guapa! Has perdido muchísimo peso y es normal que tras tanto tiempo a “dieta”(como odio esa palabra) haya momentos en los que nos descarriemos. Pero oye, ¿Que son esos poquitos kilos para ti despues de TODO lo que has logrado? Porque has logrado mucho, hasta el punto de que eres una inspiración para muchos de nosotros. Así que arriba esos ánimos ¡que no hay nada perdido!
    TÚ PUEDES! A SEGUIR POR EL BUEN CAMINO.

    Besotes!!

  3. Curvitas dice:

    Vardaaaaaaaa, ya vale de tanta ausencia.
    Enseña la patita, para saber que estás bien.

    Mil besos y un abrazo enorme.

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